Sembramos Biodiversidad

Convocatoria de matchfunding para impulsar la producción de semillas y mejora vegetal ecológicas

En un impulso hacia la sostenibilidad y la preservación de la biodiversidad agrícola, la Fundación Triodos y la Red de Municipios por la Agroecología lanzamos la convocatoria de matchfunding “Sembramos Biodiversidad”. Esta iniciativa busca financiar proyectos que fomenten la producción y comercialización de semillas ecológicas, especialmente de variedades locales y de polinización abierta, para construir sistemas agrícolas resilientes y sostenibles.

La convocatoria está dirigida a proyectos e iniciativas de pequeña escala con un fuerte enfoque en la sostenibilidad y la economía local. Las candidaturas ideales deberán demostrar viabilidad financiera y de gestión a medio plazo y estar dedicadas a la producción y comercialización de semillas ecológicas de variedades locales o tradicionales.

La iniciativa está abierta a una amplia gama de entidades jurídicas activas dentro del Estado español, incluidas micropymes, asociaciones, fundaciones, cooperativas, y más, con el requisito de tener una facturación máxima de 2 millones de euros anuales en los tres últimos ejercicios.

Sembramos Biodiversidad no solo apoya la agroecología y la conservación de semillas autóctonas, sino que también promueve la mejora vegetal de variedades tradicionales. Con un fondo de apoyo de 10.000 € destinado a duplicar las donaciones recibidas por los proyectos seleccionados, la convocatoria es una oportunidad para impulsar el cambio hacia prácticas agrícolas más sostenibles y ecológicas.

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Una primera síntesis de las Jornadas de València: un gran esfuerzo colectivo para mejorar nuestros sistemas alimentarios

18 ciudades acuerdan en València la creación de una red de ciudades por la sostenibilidad de los sistemas alimentarios

El 14 y y 15 de septiembre se celebró en València una importante asamblea en el proceso de creación de la Red de Ciudades por la Agroecología, promovida por el Ayuntamiento de Zaragoza y apoyada por la Fundación Entretantos, el Ayuntamiento de Valencia y la Fundación Daniel y Nina Carasso. La Red cuenta ya con 9 capitales autonómicas y 11 provinciales y otros 6 municipios como miembros impulsores, con el objetivo de intercambiar recursos y experiencias, así como dotar de visibilidad a las políticas alimentarias urbanas  y sostenibles.

A la reunión asistieron delegaciones de 18 ciudades, formadas por representantes y personal muncipales, organizaciones sociales, universidades y sector productor ecológico. Las delegaciones asistentes han sido Barcelona, Carcaboso, Córdoba, El Prat de Llobregat, Granollers, Fuenlabrada, Las Palmas de Gran Canaria, Lleida, Manresa, Palma de Mallorca, Pamplona-Iruña, Valencia, Valladolid y Zaragoza, entre las ciudades que ya se han adherido a la Red; así como Madrid, Oviedo, Rivas-Vaciamadrid y Navàs, que prevén adherirse en las próximas semanas. En la asamblea se aprobó un borrador de los estatutos de la futura asociación y se avanzó en un plan de trabajo para los próximos años. También se han dado pasos importantes para la formalización de la Red antes de fin de año. A su vez, al evento han asistido representantes de la FAO y de otros organismos internacionales como la Red Holandesa de Ciudades “Dutch City Food Deal”.

La reunión de la Red se ha realizado en el marco de las jornadas “Sociedad civil, alimentación y ciudades sostenibles”, que se celebraron del 15 al 16 de septiembre en València, dentro del programa de eventos de la Capitalidad Mundial de la Alimentación Sostenible, previos al III Encuentro Mundial de Alcaldes de ciudades firmantes del Pacto de Milán sobre Políticas Alimentarias Urbanas.

Tras un intenso trabajo a lo largo de 2017, la Red llega a este momento de formalización con un importante peso específico, al incorporar a la mayoría de ciudades españolas firmantes del Pacto de Milán, y un largo camino recorrido. Entre sus actividades principales destaca la puesta en marcha de tres Grupos de Trabajo (1- Gobernanza y participación alimentaria; 2- Acompañamiento al emprendimiento agroecológico y acceso a la tierra; y 3- apoyo a los mercados y redes de distribución locales) en los que ya participan 12 ciudades. Además se han celebrado varias reuniones de trabajo y se ha organizado, junto con el Ayto. de València, el evento que ha servido de marco a la reunión. En la misma línea, se ha establecido una importante red de contactos internacionales, incluyendo los de la red Agroecocities, otras redes nacionales (como la británica Sustainable Food Cities o la alemana BioStädte), u organismos internacionales como ICLEI y Eurocities.

Para Teresa Artigas, Concejala de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Zaragoza, la formalización de la Red “es un momento de celebración en el que la alimentación se sitúa de pleno derecho en la agenda política de las ciudades. La propuesta agroecológica aúna la creación de empleo, la sostenibilidad social y ecológica y el equilibrio territorial; frente a un sistema alimentario globalizado que genera cambio climático, degradación de aguas y suelos, hambre y 1500 millones de personas obesas, alimentos nocivos, y migraciones masivas. La participación de la sociedad civil en las políticas alimentarias urbanas, y en la propia conformación de esta Red, es un seguro de que estamos haciendo de la alimentación, de nuevo, un bien común a toda la sociedad.”

La sociedad civil y el sector agrario, protagonistas de las políticas alimentarias urbanas para la sostenibilidad

Representantes de más de 25 gobiernos locales y 70 organizaciones sociales de ámbito local, estatal y europeo, se reunieron en València en las jornadas Sociedad civil, alimentación y ciudades sostenibles” celebradas entre el 14 y el 16 de septiembre. Tres días que han servido para debatir sobre la gobernanza de los sistemas alimentarios locales y buscar herramientas para mejorar la alimentación y su sostenibilidad. En el marco de este encuentro, además, se ha elaborado un mensaje desde la sociedad civil europea a la III Cumbre Mundial de Alcaldes de Ciudades Firmantes del Pacto de Milán sobre Políticas Alimentarias Urbanas, que se celebrará los próximos 19 al 21 de octubre en la misma ciudad de València.

Al final han sido más de 200 personas las que se han reunido en estos días en el Palacio de la Exposición de València para analizar los retos de las políticas públicas locales, y especialmente en cuanto a la participación de la sociedad civil en la promoción de sistemas alimentarios locales y sostenibles. Las jornadas estaban convocadas por los Ayuntamientos de València y Zaragoza y la Red de Ciudades por la Agroecología, así como un gran número de organizaciones sociales de ámbito estatal y local.

Durante tres días se han sucedido momentos de gran intensidad. El jueves 14 se celebró una multitudinaria asamblea de la Red de Ciudades por la Agroecología, que ha acogido delegaciones de 17 ciudades que representan a cerca de 9 millones de habitantes. A lo largo del viernes 15 se ha trabajado intensamente en la definición de herramientas para la buena gobernanza de sistemas alimentarios locales y sostenibles, desde una perspectiva de cooperación entre  ayuntamientos y sociedad civil. Por último, el sábado 16 se han recogido los discursos de organizaciones sociales y agrarias de ámbito europeo comprometidas con la Soberanía Alimentaria y la Agroecología para elaborar, de forma colaborativa, el mensaje que la sociedad y las ciudades han querido enviar a los alcaldes firmantes del Pacto de Milán, que se reunirán en octubre en Valencia.

En el actual marco de políticas de austeridad y de hegemonía de los mercados financieros globales respecto a las necesidades de las poblaciones locales, los debates han resaltado la importancia de la participación de la sociedad civil en la co-producción de políticas públicas para la sostenibilidad. Esta articulación sociedad-administración presenta importantes retos a superar, como la inestabilidad y fragilidad de los procesos de innovación social en el ámbito de la ciudad, la perdida de independencia de las organizaciones sociales o la reducida coordinación intersectorial y multinivel dentro de la propia administración. Se ha resaltado la importancia del protagonismo del sector agrario en las políticas alimentarias urbanas, y la necesidad de articular las políticas alimentarias urbanas en escalas territoriales superiores, en línea con los denominados “Sistemas Alimentarios de Ciudad-Región”.

Para Joan Ribó, alcalde de València, las jornadas suponen que «la sociedad civil se ha convertido en un elemento fundamental para el desarrollo de los territorios y el bien común. Asegurar sistemas alimentarios sostenibles es un obligación ética que no podemos ignorar». Para Arturo Angulo, representante de FAO, «la agroecología es una respuesta integral de sostenibilidad ambiental, social y económica para los sistemas alimentarios. La creciente apuesta de las ciudades españolas por la agroecología y la participación social puede convertirse en un referente internacional».

Pronto iremos colgando más información sobre las Jornadas, la red y los procesos de intercambio, reflexión y debate que se están llevando a cabo en torno a los sistemas alimentarios…

Lluvia de adhesiones a la “Red de Ciudades por la Agroecología”

Las ciudades agroecológicas dan el primer paso para coordinar políticas municipales sobre alimentación sostenible. Ocho ciudades de todo el estado han cumplido ya con el paso de adherirse formalmente a la Red de Ciudades por la Agroecología, una plataforma en la que participan los ayuntamientos y también colaboran asociaciones y organizaciones sociales que apoyan las estrategias municipales de alimentación sostenible. Las pioneras en la constitución de esta red son, junto al Ayuntamiento de Zaragoza y al de Valencia, ciudades como El Prat de Llobregat, Palma de Mallorca o Fuenlabrada , a las que se sumarán en las próximas semanas nuevas ciudades como Madrid, Lleida, Manresa, Córdoba y otras.

Hace mucho tiempo que las ciudades dejaron de ser comparsas en el desarrollo de políticas de alcance global y asumieron una posición de liderazgo. Las políticas municipales poco a poco se han ido convirtiendo, por méritos propios, en la vanguardia de la sostenibilidad, consiguiendo avances muy significativos en cuestiones como el transporte y la movilidad, la calidad del aire o, más recientemente, la alimentación sostenible. Las políticas que persiguen una alimentación sana, de proximidad, bajos insumos, ambientalmente responsable y socialmente justa se están convirtiendo en una de las principales líneas de avance en las estrategias integrales para la lucha contra el cambio climático, las dietas insaludables, la mejora de la salud, la protección de la calidad del agua la fertilidad del suelo o los paisajes culturales. En este sentido, y especialmente a partir de la firma del Tratado de Milán sobre Políticas Alimentarias Urbanas (2015), las ciudades se han convertido en actores de primera línea, trabajando desde la perspectiva de un nuevo modelo de alimentación para sus ciudadanos. Los casos de ciudades que apoyan la recuperación y conservación del suelo agrario, la agricultura ecológica, los mercados locales, los circuitos cortos, el pastoreo, etc. son cada vez más abundantes y más conocidos. La creación de una red de ámbito estatal de ciudades con políticas de enfoque agroecológico supone un fuerte apoyo para estas políticas, respaldado por las numerosas ciudades que poco a poco se van adhiriendo a esta Red, como parte de una hoja de ruta que culminará en septiembre en la ciudad de Valencia con la constitución formal de esta red.

El origen de esta iniciativa surge de la firma del Pacto de Milán sobre Políticas Alimentarias Urbanas, en 2015. Este pacto, del que son signatarias en este momento 17 ciudades españolas, es pionero en el desarrollo de políticas alimentarias urbanas y constituye la base de gran parte del trabajo desarrollado por las ciudades en diferentes líneas de trabajo, desde la agricultura y el acceso a la tierra hasta la logística y la distribución de productos locales. El campo de acción es tan amplio y las propuestas de las ciudades tan variadas y ambiciosas que en muchos casos resulta difícil para los ayuntamientos que se inician en este recorrido encontrar apoyo técnico, experiencias de éxito y una mínima dirección a seguir, a pesar de que ya son muy numerosas las ciudades que han puesto en marcha políticas alimentarias en este sentido.

Este impulso, así como la necesidad de establecer líneas de intercambio y comunicación constituyen parte de los cimientos del proceso de creación de una Red de Ciudades, de ámbito estatal y capaz de facilitar y promover la cooperación entre ciudades, el intercambio de conocimientos, experiencias y recursos, y la difusión de las políticas alimentarias de enfoque sostenible. Los primeros pasos reuniones para su constitución de dieron en Zaragoza, en el marco de unas Jornadas europeas celebradas en diciembre de 2016 y desde entonces las ciudades han trabajado duro para seguir avanzando en esta plataforma. La Red pretende estar definitivamente constituida antes de fin de 2017, por lo que esta primera oleada de adhesiones de ciudades pioneras, es un acontecimiento de especial relevancia.

A pesar de que el trabajo realizado hasta ahora ha sido desarrollado por cada una de las ciudades de forma individual, el trabajo de coordinación de la red ya ha dado sus primeros frutos con la puesta en marcha de tres grupos de trabajo temáticos, para desarrollar algunos de los aspectos clave de estas políticas. En estos grupos el personal técnico de las ciudades, junto con organizaciones sociales y académicas locales, debaten sobre estrategias y herramientas, a partir de ejemplos funcionales de buenas prácticas, para apoyar la implementación de este tipo de políticas. Los tres grupos de trabajo se centran respectivamente en las temáticas de gobernanza alimentaria y participación; acompañamiento a nuevas iniciativas agroecológicas y acceso a la tierra; y apoyo y promoción de mercados locales. En paralelo continúan las labores de implantación de la Red, redactando y debatiendo sus estatutos y programando su asamblea constituyente.

La Red de Ciudades por la Agroecología hará su puesta de largo en las jornadas “Sociedad Civil, Alimentación y Ciudades Sostenibles” que se celebrarán en València (15-16 de septiembre) en el marco de la Capitalidad Mundial de la Alimentación Sostenible. A su vez, la cumbre mundial de alcaldes de ciudades firmantes del Pacto de Milán, a celebrar en octubre también en València, será otro hito importante en la conformación de dicha Red. La información sobre estos acontecimientos puede seguirse tanto en la web de la Red de Ciudades, como en la de Valencia Capital de la Alimentación Sostenible.

Las ciudades en adheridas formalmente a la Red de Ciudades por la Agroecología, hasta este momento han sido las siguientes:

 

 

Pensando entre todxs la alimentación sostenible de Madrid

El pasado 18 de mayo se reunieron representantes de FAO España, Veterinarios Sin Fronteras-Justicia Alimentaria Global, Manos Unidas, Carta contra el Hambre, la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) y otras organizaciones sociales, cooperativas, AMPAs, centros de formación, federaciones de productores, asociaciones de comerciantes, personal técnico, investigadoras, vocales vecinales, colectivos ciudadanos, ONGs y particulares para hacer aportaciones a la elaboración de la Estrategia Alimentaria de Madrid. Se trata de un proceso que se está desarrollando entre abril y septiembre para cumplir uno de los objetivos recogidos en el Pacto de Milán, firmado por el Ayuntamiento de Madrid en octubre de 2015.

El taller del 18 de mayo se centró en tres líneas estratégicas del marco de acción del Pacto:

  • dietas y nutrición, con dos subgrupos de trabajo:
    • educación y sensibilización
    • salud y nutrición
  • equidad y economía social, con tres subgrupos:
    • acceso a la alimentación saludable para la población vulnerable
    • comedores institucionales
    • economía social y solidaria en el sector alimentación
  • reducción del desperdicio alimentario.

Los debates y las reflexiones que se produjeron entre los más de cincuenta participantes dejaron claro que evolucionar hacia un modelo alimentario más saludable, justo, inclusivo y resiliente pasa por cambios de patrones de consumo y de dietas en los colegios, en los mercados, en los centros de atención primaria, en comedores sociales, en los hogares…

Para lograr esos cambios, subrayaron, es fundamental el concurso de las Administraciones públicas a través de políticas públicas dirigidas a impulsar la educación alimentaria, dar a conocer alternativas y facilitar el acceso a alimentos sanos, saludables y producidos en condiciones justas.

Al finalizar el taller quedaron perfiladas algunas ideas y propuestas, entre las cuáles:

  • incorporar la figura de dietista-nutricionista en los servicios de salud primaria
  • incluir programas sobre alimentación en los currículums escolares
  • hacer campañas sobre alimentación, consumo responsable y desperdicio para todos los públicos
  • apoyar redes de comercialización de productos agroecológicos dentro del marco de la economía social y solidaria
  • prestar especial atención a los mercados municipales
  • hacer efectivo el derecho a la alimentación cuestionando el actual sistema de ayuda alimentaria

Lxs participantxs recordaron que la alimentación es un sector clave para abordar la raíz de problemas como la obesidad y el sobrepeso, que afectan al 37% de la población infantil de Madrid, según el ‘Estudio sobre el estado nutricional y los hábitos alimentarios en niños de 3 a 12 años de centros escolares públicos del municipio de Madrid’, o la insolvencia y pobreza alimentaria de los más de 450.000 hogares de la región en riesgo de pobreza, según la ‘Encuesta de Condiciones de Vida 2016’, del INE.

El miércoles 24 tuvo lugar el segundo de los talleres, en el que se abordaron la producción, distribución y el consumo a través de distintos grupos de trabajo:

  • almacenamiento, transporte y distribución;
  • transformación y procesado;
  • producción, venta y consumo;
  • compostaje y reducción de residuos;
  • formación, asistencia y financiación.

Además de los talleres hay un cuestionario disponible para colectivos y entidades relacionadas con la alimentación. Se trata de una vía complementaria para recabar información, iniciativas y sugerencias dirigida a la gente que no puede participar en los talleres presenciales.

Más información en esta web.